
hace muchas sogas que cuelgo
con el cuerpo dado vuelta del revés
los huesos hacia afuera
la cara escondida para dentro
goteo las manos que me hurgaron
las velas encendidas cuando mojamos sábanas
el sol me retacea
y no termino de secarme lo que evocan los ungüentos
que chorrean un amor descolorido por más que me retuerza entre los broches
areki