
languidece el ocaso de Okinawa
me sigue un sutil hilo diamantinopendiendo de mi ojo izquierdoinmediatoel derecho desespera por buscarte
los lirios sembrados en altar de manantiales
modificarán el bosque de los goces encontrados
que entre tus simientes me reclama
en los ocasos invento pagos a la luna
diez plegados de aire seis naves de hierbas
tres chozas de leña
una palabra
ella sabrá verter lo cobrado
donde su magia reinicie matrices
y la baje al respaldo de tu cama sombra
areki